T ener una relación a distancia sigue siendo una práctica vista como inusual y que provoca todo tipo de reacciones ante la comunidad, desde la admiración, la curiosidad, la hilaridad, y el interés hasta el enojo y la preocupación. Ya es de por sí un reto tener que lidiar con varios factores comunes en toda relación como para sumarle a estos la diferencia de horarios, la barrera de idioma, las fallas en el Internet y/o en los dispositivos que utilizamos para comunicarnos. Pero lo cierto es que en toda relación sin importar si es a corta o larga distancia, existe un enemigo común: la monotonía. Durante mis tres años de noviazgo con Dion hemos tenido que adaptar nuestras propias versiones de actividades que son más sencillas para cualquier otra pareja pues estamos expuestos a caer en la idea de que sólo podemos hablarnos durante las noches o enviarnos algún mensajito de texto durante el día. lo cual puede hacernos caer en aburrimiento e impotencia por la idea de no hacer las ...